viernes, 25 de mayo de 2012

LECTURA: UN ENFOQUE TRANSACCIONAL EN LA CARRERA DE EDUCACIÓN DE LA UNESR



            Leer es un proceso complejo que implica interpretar, entender, compartir o disentir de las ideas del autor del texto, que involucra una serie de competencias que le permiten al lector asumir y justificar una postura ante el mundo. En las últimas décadas han surgido concepciones que superan la creencia de que la lectura es un proceso psicológico mecánico que de se da en etapas, es decir:

“…El esquema clásico dentro de ésta concepción, proponía el reconocimiento de palabras como  primer nivel  seguido de la comprensión como segundo nivel, de la reacción emocional en tercer lugar y; de la  asimilación o evaluación como último nivel.  El lector desempeña en este caso un papel meramente receptivo, en la medida que el sentido de lo leído le llega de afuera…” (Dubois, 2000).

En la actualidad, se cuestiona éste enfoque y se plantea que la lectura lejos de ser un proceso fragmentado en sus partes componentes; es un  proceso complejo de transacción entre el lector y el texto; es decir, ya no se considera al lector un simple receptor, todo lo contrario es un intérprete activo de lo que lee, se trate de un cuento o una noticia. Se habla de un enfoque transaccional, que involucra la concepción interactiva, pero profundiza más al destacar la relación recíproca entre lector y textos (Rosenblatt, 1985).
La filosofía que subyace desde esta perspectiva es que el texto contiene el significado en potencia, pero que éste se actualiza por el lector en el proceso de transacción. De allí la importancia, de crear espacios de aprendizaje en formación inicial y permanente de los participantes que cursan estudios en educación, de tal manera que puedan incorporar en su ser, hacer y saber una visión de la lectura como proceso indivisible, que demanda un docente crítico y abierto al cambio, que favorezca la participación activa del niño y joven  en el proceso.
            En tal sentido, se propone a las instituciones universitarias como alternativa para promover la formación inicial y permanente de los docentes la práctica de la lectura y la escritura; cambiar el paradigma tradicional del aprendizaje por una opción humana y constructiva del conocimiento, que involucre a los actores naturales de la tríada didáctica: el que enseña, el que aprende y el contenido del área que se pretende enseñar. Todo esto, en el contexto de un ambiente de aprendizaje participativo  y cooperativo de producción de saberes. Se trata de concebir la lectura como un proceso “transaccional” donde existe una relación recíproca entre el lector y texto; es decir, una transacción, que se concreta en una síntesis que constituye el significado que el lector atribuye al texto.
En palabras de Rodríguez, (1998) la modernidad, lenguaje y lectura se convirtieron en instrumentos y objetos de  conocimientos. Es decir, ya no se les concibió  sólo como recurso o medio,  sino que adquirieron dignidad  propia, si bien todavía en términos cognoscitivistas tal es el caso de los modelos de falsación popperiana, el consenso postulado por Kunh y la reconstrucción empírica de los procesos cognoscitivos de Piaget. Como objeto de conocimiento la lectura se subdividió en dos posiciones: la que metodizó su enseñanza a partir de supuestos e inferencias del aprendizaje “natural” de la lengua, y la de corte hermenéutico que inició preguntándose por el sentido del texto, y que concluyó en una suerte de historia universal de la interpretación. (p.40).
 Todo éste movimiento favoreció la reflexión de la práctica pedagógica donde coexistían dos enfoques, uno que concebía la lectura como descodificación de signos y otro; que partía de los hallazgos de Piaget en cuanto al desarrollo del pensamiento, mediante un proceso de construcción del sujeto en interacción con su entorno y, los aportes de Ferreiro, quien siguiendo una perspectiva piagetana reveló evidencias en cuanto al papel del individuo en la anticipación del sentido del texto, así como también; demostró que la adquisición de la lengua escrita está vinculada a la interrelación con el sistema de escritura y con los portadores de texto. De allí, que en la actualidad se considere, que el sentido de la lectura surge de la información que ya posee el lector y su interacción con la aportada por el autor del texto en un proceso dialéctico-hermenéutico que propicia la comprensión.
Específicamente en la Carrera de Educación de la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (UNESR: Núcleo Valles del Tuy), a través de acciones estratégicas desarrolladas en el marco de la Línea de Promoción de la Lectura y Escritura (PLE), se han generado  cambios positivos tanto en la actualización de las unidades curriculares del eje de lenguaje (lectura y escritura, literatura infantil, narrativa venezolana y lenguaje y comunicación); como en la formación del facilitador como promotor y mediador de experiencias significativas en espacios que favorezcan un acercamiento placentero entre los libros y los actores del quehacer educativo.
En efecto, se asume la lectura como una acción comunicativa  e intersubjetiva entre el lector y el texto, que implica reciprocidad y transacción permanente para descubrir lo que pretende decir el autor,  lo que piensa el que lee  y lo plasmado en la escritura, donde la concepción teórica que subyace el desarrollo de actividades (encuentros, talleres, tertulias, círculos de estudio, visitas a las aulas y Bibliotecas Públicas, Jornadas de Intercambio de Experiencias pedagógicas, entre otros)  es la Trasaccional, según la cual “…todos los fenómenos del universo están interrelacionados y muestran una unidad fundamental” (Roseenblatt, 1978).
Desde ésta postura, la lectura se define como una relación recíproca entre el lector y el texto, tal como se explicó con anterioridad, donde cada acto de lectura es un evento, una trasacción durante la cual se construye el significado de lo leído. Por lo tanto, la facilitación en los ambientes de aprendizaje en ésta casa de estudio tiene como finalidad crear las condiciones para formar un egresado o futuro docente capaz de valorar la lectura y su importancia para su crecimiento  personal y profesional. 

Reflexiones de la ponencia presentada en el I Congreso Internacional de Filosofía, Política y Ética. Venezuela ( Vilma González)

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